Monterrey NL.-Con rumbo a su aniversario en octubre del presente año, el Club Rotario Monterrey Obispado estará llevando a cabo conferencias y reuniones donde estarán conferencias motivacionales, de reflexión y convivencia entre sus integrantes.
El Lic. Fernando Castillo Saucedo, expresó que más allá de tener vínculos personales, empresariales y de conjunto ante la sociedad, también como club hay que nutrirse y alimentarse de experiencias que se viven el día a día y el compartir con grandes profesionales sus experiencias en el club, también deben motivarse.
“Las palabras pueden acompañar, inspirar y dar calma en cualquier momento del día. Las reflexiones positivas ayudan a mirar la vida con más gratitud, a valorar lo cotidiano, a fortalecer los vínculos y a recordar que cada pequeño momento puede tener significado. Leerlas es una forma de reconectar con lo esencial y seguir adelante con más serenidad y esperanza”, expresó Castillo Saucedo.
La sesión fue presidida por el Lic. Fernando Castillo, vicepresidente del club, quien acudió en representación del presidente, Dr. David Rodríguez Calderón, donde desde el inicio se mantuvo el protocolo que caracteriza a las reuniones de esta organización. La jornada comenzó con la oración, seguida de los honores a la Bandera y la tradicional Prueba Cuádruple Rotaria, elementos que forman parte de la identidad y de la dinámica institucional de los integrantes del club.
Posteriormente llegó uno de los momentos centrales de la reunión con la ponencia “La Felicidad no se encuentra, se construye”, impartida por Pablo Morton. El tema llevó a los asistentes a reflexionar sobre el significado de la felicidad desde una perspectiva vinculada con las acciones cotidianas.
Durante su participación también se abordaron conceptos como el agradecimiento y la importancia de mantener una actitud de ayuda hacia las personas que lo necesitan. La conversación permitió trasladar una reflexión personal hacia uno de los principios que históricamente acompañan al movimiento Rotario: servir a los demás.
Al concluir la ponencia, el Lic. Fernando Castillo, acompañado por el Lic. Pedro Dávila, entregó a Pablo Morton un reconocimiento por su participación. El momento formó parte de una jornada que además permitió fortalecer la convivencia entre los integrantes del club.
La sesión concluyó con la tradicional rifa, dando cierre a una reunión en la que estuvieron presentes el protocolo, la reflexión y la convivencia. Para el Club Rotario Monterrey Obispado, actividades de este tipo mantienen vigente un espacio donde el intercambio de ideas y el compromiso de servicio ocupan un lugar central.






